martes, 6 de marzo de 2012

"El reo", un poema

Soy el estrangulador de bicicletas
el violador de la funda de tu almohada
el que de tus novias mira antes el cerebro que las tetas
y las tetas también
soy poca cosa
casi nada.

Soy el que le roba tres latidos por hora a tu reloj de diseño
el que mella el filo a tus brillantes espadas
el que ronda en las fronteras de tus sueños
y en tus sueños también
soy poca cosa
casi nada.

Soy  el devorador de nubes grises
el asesino de todas las preguntas
el que al final del cuento prefiere la princesa a las perdices
y las perdices también
soy poca cosa
casi nada.

Soy  el que improvisa los tumultos
el envenenador de los oasis en franquicia
el que anhela la fuga y no el indulto
y el indulto también
soy poca cosa
casi nada.

Soy  el que de las películas te desvela siempre el fin
el cómplice perfecto que sin tortura te delata
el que del robo se lleva la chica antes que el botín
y el botín también
soy poca cosa
casi nada.

Soy  el recuerdo de un tiempo no ocurrido
el que pinta los peces de colores
el que derrota con pociones el olvido
y el olvido también
soy poca cosa
casi nada.

Soy  el cadáver saludable de tus penas
el secuestrador de tus peores ilusiones
el que suplica el perdón de la condena
y la condena también
soy poca cosa
y
no te preocupes
que pronto
no
seré

nada.

1 comentario:

acróbata dijo...

Para ser tan poca cosa que a punto está de ser nada cuanto ocupas.

Esta reflexión me ha dejado la lectura de tu poema.

Para mí unas letras que hacen pensar son unas buenas letras.

Saludos.