viernes, 17 de junio de 2016

Polvo de estrellas en un bote de colacao


Somos el error de un átomo
que le escribió un poema de amor
a la molécula equivocada.

Somos esperma de cometa
y óvulo de galaxia.
Somos polvo de estrellas
guardado en un bote 
de colacao.

Fueron necesarios un Big bang
y  millones de años de evolución
hasta que fuimos capaces
de robarle el fuego a los titanes
para inventar el Big Mac
y el cóctel molotov.

Somos entidades de carbono
capaces de crear
la bomba y el poema.
La gioconda y donald trump.
El esquirol y la huelga.
La ganzúa y la cerradura.
El porno y la telenovela.
El castigo y el pecado,
(después de disfrutarlo)

Sabemos tanto de perder que
casi
consiguen convencernos
de que ganar
es algo que ocurre siempre
en otro barrio.

Somos las que miran al cielo
y también
los que quieren arrancarle las estrellas
para adornarles el pelo.

Las  que donan vida
sin mirar a quién.
Y los que matan semejantes
por un trozo de tela coloreado

Somos estatuas de arena
luchando en el barro.

Ciegos que se leen
en las palmas de otras manos.

Somos hombres y mujeres
que en lugar de responder
se aman
preguntando.

Somos
desparejos y obstinados.
Patéticos.
Gloriosos.
Solidarios.
Desalmados.
Ingenuos.
Mentirosos.
Creativos.
Destructores.
Cobardes.
Arriesgados.
Prescindibles.
Necesarios.
Odiosos.
Enamorados.

Somos lo que cualquier Dios
pohibiría
por envidia

y tu madre
por si acaso.

Somos lo mejor y lo peor.

Somos
estúpidos
y estupendamente
humanos.