lunes, 14 de julio de 2008

David Torres, en El Cultural


David Torres
“No hay nada más triste que un ganador que se lo crea”

David Torres (Madrid, 1966), a punto de embarcarse para la Semana Negra de Gijón que empieza mañana, ha regresado al género con Niños de Tiza (Algaida, 2008), que protagoniza Roberto Esteban, personaje del que admite haberse encariñado. Una oscura historia en dos tiempos: el Madrid de los niños de la Transición y el actual, “triturado” por el boom inmobiliario.


Pregunta:
Mañana se embarca en la Semana Negra de Gijón, con casi un centenar de autores españoles ¿de verdad el género negro da para tanto?
Respuesta: Pues quizá seamos muchos negros, sí. Pero cuantos más seamos, más nos reiremos.

P: Seguro, pero ¿qué tal salud tiene la novela negra?
R: Bueno, no soy un experto, pero creo que desde González Ledesma a Andreu Martín, pasando por Lorenzo Silva, hay un buen puñado de buenos maestros. Y no dejan de aparecer nuevas voces como Mercedes Castro o Carlos Salem.

P: Si se escribiese en Gijón un crimen, ¿sería el asesino, la víctima o el detective?
R: La víctima no. Nunca me ha gustado el victimismo. Para asesino y para detective me faltan cualidades.

P: ¿Quiénes son, a su juicio, los maestros actuales?
R: Henning Mankell, Lawrence Block, pero mi favorito es Ian Rankin. Creo que el inspector Rebus es uno de los grandes personajes de nuestro tiempo.

P: ¿Qué tiene Rankin que no tengan los demás ?
R: Rebus tiene el olor de las calles, el dolor humano, el ruido de las viejas canciones de rock que resuenan en su cabeza y en la radio de su coche a medida que se adentra en las tinieblas del corazon humano, el sabor de la cerveza amarga escocesa y el humo de esos cigarrillos que ahora hay que fumar a escondidas.

P: Usted mismo acaba de publicar Niños de Tiza, una historia bastante negra. ¿Cómo ha resultado esta visita a la infancia? ¿Dura, grata, nostálgica…?
R: De todo un poco, pero sobre todo hubo nostalgia. Pasa igual que en los sueños: es curioso la cantidad de detalles que recuerdas que ya creías haber olvidado. Ir escribiendo la novela fue como colocar un viejo disco de baquelita en el plato y oír resucitada toda aquella vieja música, todas aquellas canciones.

P: Cuenta en su novela la historia apenas narrada de “los últimos niños de las calles” los que jugaban en barrios obreros de Madrid durante la Transición. ¿Están vacías esas calles?
R: Yo las veo desiertas. Creo que los chavales de hoy se dedican a otros juegos, como es su obligación. Son hijos de su tiempo y nosotros del nuestro: quizá la última generación que creció en las calles.

P: El Chapas, el Lenteja, Musgo… En su historia el mote adjetiva pero también parece determinar la personalidad, ¿no es cierto?
R: En mi barrio, en los colegios donde estudié, había verdaderos maestros del mote. Me encanta Musgo: un tipo alfombrado de pelo y al que le sudan las manos. Como el nombre, como el apellido, el mote acaba imprimiendo una dirección semántica. Ya sabía San Juan que en el principio era el verbo.

P: “Básicamente, la infancia es un pollito de colores”, escribe, una fugaz ilusión, una estafa. ¿Resulta insuperable el Perdedor como personaje literario?
R: Perdedores somos todos. Más pronto o más tarde todos acabamos por encontrar nuestro pollito de colores transmutado en un feo gallináceo y entonces besamos la lona. No conozco nada más triste que un ganador que se lo crea.

P: ¿Se puede hablar de aquella generación, que es la suya, como de una “generación perdida” por el caballo, la reconversión, el fracaso, el desencanto…?
R: No se olvide del paro. Nosotros fuimos la primera generación del fantasma del paro. Y también la primera que aparcó los ideales utópicos de nuestros padres y nuestros hermanos mayores, para refugiarse en el escepticismo. La primera que comprendió que todos los grandes ismos políticos del siglo XX (fascismo, nazismo, comunismo) no eran más que sanguinarias versiones del Titanic.

P:. Definitivamente, parece haberle cogido cariño al personaje de Roberto Esteban que ya protagonizó El gran silencio, ¿no?
R: Sí, me cae bien Esteban. Tiene cosas que yo quisiera ser y otras que no tienen nada que ver conmigo, pero fundamentalmente creo que es un buen tipo. Un “malo bueno” en una época en la que lo que abunda son los “buenos malos”.

P: ¿Cómo se siente más a gusto tiza en ristre, con el periodismo o con la novela?
R: Con la novela. Yo soy maratoniano por definición. Me gustan las largas distancias.

P: Usted es un narrador de historias a la usanza clásica: ¿qué opina de la corriente literaria actual que apuesta por el fragmentarismo y por recoger el influjo radical de las nuevas tecnologías?
R: Leí Nocilla Dream
mucho antes de que el libro se hiciera famoso. Asistí a su repentino éxito con alegría (Agustín es amigo mío), un poco de envidia (hay que ser sinceros) y sobre todo estupor, porque la novela es realmente buena. Ahora bien, aunque el proyecto Nocilla narrativamente es muy interesante, creo que toda la parafernalia crítica y poética que se ha montado en torno a ella está equivocada por la base. Nada se pasa de moda más rápido que la moda.

Daniel ARJONA




http://www.elcultural.es/HTML/20080710/Letras/Letras23570.asp

viernes, 4 de julio de 2008

"Matar y guardar la ropa", en Cruce de cables


http://crucedecables.blogspot.com/2008/07/matar-y-guardar-la-ropa-de-carlos-salem.html



Por José Andrés Espelt

Para qué negarlo. Camino de Ida es la lectura novel suicida más apasionada del 2007. Y Matar y guardar la ropa es la confirmación de un autor, hasta ahora desconocido y escondido en Malasaña.
Salto de Página, la editora de Carlos Salem, no se podía imaginar ni en sus mejores sueños que dos de sus autores se pudieran codear en Gijón con dos premios, que dan un prestigio al autor que los consigue, el propio Carlos y su amigo del alma, Leonardo Oyola.

Si la novela policíaca vive hoy en día una tercera juventud, en autores y publicación; mucho me temo que se lo debemos a los autores que vienen de las Américas y que muchos de ellos, se aposentan en nuestras ciudades. Ellos han tenido la mejor escuela del mundo, la calle y las situaciones políticas que soplaron con fuerza sus países respectivos.

Al llegar a mis manos Matar y Guardar la ropa, y leer la sinopsis mis ojos temblaban de alegría. Me disponía a volver a disfrutar de otra novela, que me volvería a entusiasmar y a reír a mansalva.

Al acercarme a su presentación en Barcelona, pude disfrutar de la compañía en “troupe” del Bukowski Club y sobre todo del nerviosismo de su autor, por las causas anteriormente citadas. Él ya sabía que había sido seleccionado finalista del Memorial Silverio Cañada, y estaba a punto de explotar.
Mi relación con Carlos Salem y su anterior novela, se remonta a pleno mes de Agosto; rehabilitación de mi pie maltrecho en la anterior SN y se me acabó una lectura.
Me acerqué a la primera librería que encontré, y en un estante medio caído y apartado, había un único ejemplar de “Camino de Ida”; la leí con la certeza de que había encontrado un tesoro y así fue. Más tarde, quise compartir la lectura con algún amigo más, que naturalmente confirmó lo que yo creía como lector. Dinamita pura, pero faltaba la explosión final y aquí nos encontramos, esta segunda entrega.
Un asesino a sueldo, con problemas de toda índole, y que tiene que hacer un trabajito en un camping nudista de Murcia, y que por las casualidades de la vida en el mismo veranean su ex mujer, sus dos hijos, el compañero de la mujer (un juez de los peligrosos), un inspector que observa sus movimientos, y un amigo de la infancia. La pregunta es fácil ¿Cómo unimos todo?

Carlos es un barman y nos realiza un cocktel entretenido, divertido y que poco a poco se va construyendo una situación anecdótica e implacable, en que los personajes son culpables y inocentes y a la vuelta de la esquina vuelven a ser inocentes y culpables.

Pero todo este argumento, nos guardará sorpresas agradables. La relación de este número 3, asesino a sueldo de la Empresa, que se encarga de despachar personas; con su trabajada coartada de visitador médico ese Juan Pérez con sus hijos; la amistad con un anciano llamado Andrés Camilleri (profesor retirado y que escribe novelas policíacas), en claro homenaje al autor favorito del autor. Volverá a descubrir el amor con una jovencita llamada Yolanda, que lo embestirá en una nueva juventud.
Matar y guardar la ropa es la novela del verano, sin duda. Y Carlos, un amigo para siempre.

Camino de ida en "El Kebrantaversos"


El Kebran es de esos tipos que no paran, porque no puden ni quieren. Ni siquiera vivir fuera de Madrid le impide estar en todas y a todo. En persona cada vez que tiene ocasión, y sino mediante su fanzine CREATURA, o desde el blog, participa, mueve y difunde. Un puto honor este comentario sobre "Camino de ida" en su guarida cibernética, pero más aún conocerlo en persona...

(Texto completo, pinchando en el enlace)

http://elkebrantaversos.blogspot.com/2008/07/camino-de-ida-de-carlos-salem.html

Devoro y devoro libros. Pero este libro tiene la capacidad de quedarse contigo como pocos. Lo escribo muy en serio. Nunca podré agradecer a CARLOS los buenos ratos que a) he pasado y paso en el BUKO, es una lástima no poder ir más a menudo b) El hecho palpalble, en forma de antología, Y no una cualquiera, UNA ANTOLOGÍA DEL BUKOWSKI CLUB donde tuvieron a bien incluirme, Libro que estoy leyendo poco a poco, como debe de leerse la poesía masticando cada verso, digeriendo cada poema. Y ESTE PEDAZO DE NOVELA LLAMADA CAMINO DE IDA, ROAD MOVIE CAÑÍ, IMPRESCINDIBLE PARA CUALQUIER AMANTE DE LA LECTURA.¿Y sabéis porqué?

miércoles, 2 de julio de 2008

... y el sábado 5, en la Cadena SER




A las 20.30 horas, en el programa "Carrusel de Verano", que dirige Goyo González y produce Ana de Toro. Salvo que algo falle, compartiré entrevista en la distancia con mi hermanito Leonardo Oyola, autor de la novela "Chamamé" (Salto de Página), y finalista del premio Hammet 2007 de la Semana Negra de Gijón. Será una preparación telefónica para el viaje a tierras asturianas el 11 de julio, a ver si él se trae el Hammet y yo el Silverio Cañada con mi "Camino de ida".
Tal vez no ganemos nada, pero nos vamos a divertir y empezamos el sábado...

PD: quién tenga previsto acudir al recital de Rafael Sarmentero
("Nuevo Documento de texto",
en el
BUKOWSKI CLUB, San Vicente Ferrer, 25, a las 21.00 horas),
que deje grabando el programa: un calvo y con talento como él,
merece un público que lo aplauda...


"Matar y guardar la ropa", en Radio Exterior de España

Se escucha en todas partes, allí donde nuestro idioma une y levanta puentes. Y quiere estar y contar, sin mirar si el libro o el autor son super ventas o salen en la tele. Radio Exterior de España hace un trabajo que deja huella y acerca distancias.
Tuve la suerte de que pudieran venir a la presentación de "Matar y guardar la ropa", en la Casa de América y me hicieran una extensa entrevista, de la que ha salido material para varios y diferentes programas.
Aquí van dos enlaces, para quién quiera oírlos, y especialmente para que nos quedemos con la copla de seguir frecuentando (via ondas o internet), el trabajo de esta gente por nuestro idioma común:

PROGRAMA: UN IDIOMA SIN FRONTERAS:

http://www.rtve.es/FRONT_PROGRAMAS?go=111b735a516af85ccdc4135d9df82c2e123009d61eb00f778b60af793b191c31661c71baae8e5affd773d72382d01a920d1863532b5bea53ef8aaf293e91de58e0390b1de0fffe20


(El link es largo de cojones, lo sé, pero merece la pena pinchar y ver lo que hacen)

PROGRAMA: HISPANORAMA

www.rne.es/programas/intercambios

[hay que pinchar en Hispanorama y buscar el nº 401 (es el primero que aparece)]

Gracias a la gente de Radio Exterior de España, que siempre está ahí.