martes, 20 de septiembre de 2016

Mecheros

No hace mucho escribí
1 libro
en el que me contaba la vida
contándome las mudanzas.

Y cada 1 valía 1/2 incendio.

Al releerlo supe
que me había perdonado
menos de lo que suelo perdonarme.

Y que me había perdonado demasiado.

Y me di miedo.
Me sigo dando miedo.

Porque en lugar de hacer
un curso por correo
de bombero voluntario
yo
que he dejado de fumar
de noche
salgo sonámbulo
a comprar mecheros
por todos
los chinos del barrio.
 
Nos vemos
si quieres
en el incendio que viene.