lunes, 3 de abril de 2017

1 Cadillac viejo y flamante

Traigo en el maletero la culpa de sentirme nuevo.
Recién salido de la línea de montaje de la vida.
Sentimientos a estrenar y con los extras de serie.
Todos los puntos en el carné de los sentidos.

Los deseos, cromados como peces.

Y sin embargo sé que amé.
Que ya he cruzado sin luces este camino.

Debería conocer de memoria cada curva.
Desconfiar de la sonrisa de los precipicios.

Sé  que amé
Como solo puede amar 1 coche nuevo.
Con hambre de carretera y el depósito lleno.

Nunca he respetado la dictadura del semáforo.
ni la embajada precaria de los pasos de cebra.
Me multaron por vivir en exceso de velocidad
Soy más de siniestro total, que de raspones.
Con la póliza del seguro hago barcos de papel
que no vuelan cuando los lanzo a contraviento.

No podría superar
y lo sé
el más benévolo
distraído
o negligente
control de melancolemia.

Sin embargo estoy aquí.
Dispuesto a recorrerte los caminos.

Como si fuera
no la primera            
ni la ultima
sino la única vez.

Y sin GPS, amor.
Ya sabes que no soy 1 modelo nuevo.
Sólo 1 cadillac viejo y flamante,

capaz de llegar al fin del mundo si te pones al volante.

Así que písale a fondo, mujer.
Y sin tocar el freno, por favor.

Traigo en el maletero la culpa de sentirme nuevo. 
Llévame hasta el cruce de caminos de tu piel
donde nacen y mueren todos mis senderos.

sábado, 1 de abril de 2017

Vuela

https://youtu.be/4txKWbF0ia0

Si te quiero
quiero
que vueles.

No como un ave de jaula
o de corral.

Te quiero halcona
sin dueño ni capucha
Te quiero águila guerrera.

Te quiero gaviotín del Ártico
que pese a su nombre diminutivo
realiza vuelos mayúsculos
de polo a polo solo para conocer
la diferencia entre dos fríos.

Quiero que sigas siendo
lo contrario de un buitre.
 
Que no te quites las alas
y alborotes las sábanas
al desnudarte.

Que los únicos barrotes
que permitas sean
los del cabecero
de mi cama.

Que sigas volando
como hasta  hoy
sin calcular la dirección
del viento que conviene.

Y que sigas pensando
en fornas de despegar
y no en pistas de aterrizaje.

Que tu nido esté en el aire
y volar sea tu meta.

Y que cuando necesites descansar
recuerdes
que yo duermo
siempre
con la ventana abierta.

Propuesta

Vengo del vacío en el que ocurre
lentamente el desquerer.
No me asusta sentir pero sí dejar de hacerlo.

Por eso más que promesas
llego cargado de ganas de volarte tierra adentro.
Las manos vacías para llenarlas de ti.
Y una propuesta:

Provoquemos 1 escándalo de madreselvas.
4 estaciones y 1 tren del desenfreno
1 revolución sin manual de instrucciones
1001 noches de leyenda
4 piernas tan trenzadas que no podamos ni queramos destejerlas
1 fábula incorrecta y sin moraleja
5 sentidos y 5 millones de sintiendo.

Seamos tema de conversación
ejemplo del error.
Seamos hipótesis central de solemnes conferencias
a las que no asistiremos.

Seamos leña demasiado húmeda para arder cuando la inquisición
del patio de vecinos decida
echarnos a la hoguera.

Seamos lo que no se debe y se sigue pudiendo.

Seamos
ese color inédito que ocurre
cuando dejas de buscar
la olla de oro en los extremos
y disfrutas de la curva
y efímera eternidad
                                del arco iris.

Soy su rama

SOY SU RAMA

Los domingos a solas son los dias
en que prefieren visitarme
mis fantasmas.

Vienen en son de paz
(dicen con gestos falsos y amigables)
pero yo veo a contraluz la nervadura
de los viejos rencores que les debo
y por eso los dejo entrar en casa.

Porque son hojas caídas
y yo su rama.

No hacen ruido ni arrastran las cadenas.
Se limitan a merodear por los rincones
silban canciones que ya habia olvidado
me apuñalan sin ganas o disparan
con recuerdos de pólvora mojada.

Deberian darne miedo
pero me dan nostalgia.

Me hablan del que ya no soy
de ese pariente lejano
que no se parece nada a mí
en las fotos familiares.
Ese extraño al que a veces extraño.

Siempre discuten entre ellos
por la titularidad de algun momento
se trenzan en duelos decadentes
y me dejan el suelo perdido
de ectoplasma.

Yo los consuelo y simulo asustarme
por solidaridad de iguales.
Probablemente yo también seré
este domingo
el fantasma de alguien.

Los dejo jugar a sus horrores de opereta.
Los llamo por los nombres cambiados solo para fastidiarlos.

Sí estoy de buen humor
les invito a una cerveza y brindamos
ya que insisten.
por los supuestos buenos tiempos.

Y elijo no apenarlos
( no hay nada más triste
que un fantasma triste).
Por eso evito decirles
que lo mejor del pasado es que pasó.

Si se ponen pesados yo les hablo
de una muchacha de mirada rubia
que planta flores en el campo de batalla
y viceversa.

Y los espectros por respeto
o por envidia
callan.

Cuando se van me pregunto por qué
me quedo solo los domingos en casa.

La respuesta
(como mi vida)

es absurda y coherente:

Para que haya alguien
que les abra la puerta
cuando vienen a visitarme
mis fantasmas.

sábado, 4 de febrero de 2017

Desenmascaramiento de los puentes

La gente cruza los puentes como si ese acto trascendental no tuviera la menor importancia,
Cómo si los puentes fueran meras prolongaciones voladizas de las aceras, obras de ingeniería, calcúlos de un señor que nunca cruzó nada.
Un puente, en realidad, es un animal con la piel extendida desafiandote a que lo pises,
la lengua de un dragón que puede quemarte de horror o de alegría.
Un puente es la escenificación
del ego humano,
que decide dónde  cruzar un río, cuando el río, generoso,
siempre ofrece si lo caminas con calma, un lugar por donde cruzar sin ahogarte.
Cruzar el puente es cómo volar sobre el vacío sin abandonar la seguridad del suelo.
Lo que ignoramos
es que cada vez que cruzamos un puente, el puente nos gasta un poco más,
nos va comiendo los pasos, hasta que no nos quede ninguno.
Cuando eso ocurre,
solo tenemos dos opciones:  rendirse, cómo lo hacen quienes nunca me hicieron llegar al otro lado, o aprender a volar de una puñetera vez.
Que ustedes lo vuelen bien.