martes, 28 de junio de 2011

Ya no

Ya nunca perderé del todo

el miedo a los perros

por culpa de uno negro

que quiso morderme los huevos

cuando era pequeño.



Ya no podré recorrer europa

con la mochila al hombro

y una foto de mujer sin rostro en el bolsillo.


Ya no enseñaré el abecedario a mi hijos

para que dejen constancia de las decepciones que les debo.

Ya no seré el primer astronauta argentino

en pisar la superficie de venus

y plantar en ella la gloriosa bandera de boca juniors.



Ya no moriré de amor

ni de cirrosis

(los síntomas son bastante parecidos).


Ya no haré una revolución armada

si no me obligan a ello.

Tampoco tengo edad para empezar a creer

en un dios que no me mate.



Se me pasó la hora de lo heroico y lo estúpido

y apenas me queda tiempo

para acariciar recuerdos.

Me creo sabio sin serlo

porque ya sé lo que no podré hacer.



Me bebí todo ese tiempo

y todavía queda un trago

para apagar incendios

mientras me retiro sin quejas

por la calle mal iluminada de ese barrio

alambrado de sueños

en el que todos duermen

salvo yo.


          Y los perros.

(De "Memorias circulares del hombre-peonza", Ed Ya lo dijo Casimiro Parker)