domingo, 11 de marzo de 2012

Eso (para Mayte)

Cualquiera
se queda pegado a la perfección de tu nariz
que te hará joven para siempre
o en tus pestañas
rejas tiernas para esos ojos
o en el riesgo de tu cuello
y por supuesto
el precipicio de un escote
que dispara las ventas de biodramina.

No voy a engañarte: soy un cabrón
cualquiera
que admira todo eso
y no renuncia a llegar a verlo
más de cerca.

Pero si me toca elegir
me quedo con tu sonrisa de verdad
que muerde el dolor cuando lo besa
tu voluntad de no calzarte los tacones del rencor
tu renuncia a las armaduras inoxidables
y esa jodida paz contagiosa y bienhechora
que uno siente cuando andas cerca
y bebes como si fueran de otra
los sorbos de tu pena.


Me quedo con eso
a la espera de la noche en que comprendas
que tu película no hizo más que empezar
falta rodar las mejores escenas
y estás herida pero entera.

Me quedo con eso
y si pudiera
también con el escote y todo lo demás.

Pero eso
eso
por favor
eso
no lo pierdas.

viernes, 9 de marzo de 2012

Halloween for ever

HALLOWEEN FOREVER
Soy el bisnieto del monstruo de frankenstein
y mi cuerpo está formado
por los trozos de otros cuerpos
que una noche fueron míos.
Soy el hombre del saco
del saco roto en el que pierdo
todos los consejos que regalo y que no pido
Soy un licántropo calvo
ofendido con la luna
que aúlla siempre hacia dentro
con tal de no fastidiar a los vecinos.
Soy una momia educada
(y no la de marcus versus)
mis vendajes están hechos de facturas sin pagar
de contratos incumplidos
y de cartas que me habitan
que no escribo.
Soy un vampiro jubilado
pobre conde sin castillo
ni dinero
para implantarme colmillos postizos.
Soy la cosa de un pantano de cemento
36
al que le crecen coches como árboles de pesadilla
y vivo en el mismo lodo que mis víctimas.
Soy un zombi con cerebro
que duda todo el tiempo
estoy mal resucitado
y en la tumba algún capullo
me ha cambiado el esqueleto.
Soy un súcubo
o un íncubo
en días alternos
soy un demonio menor
mefistófeles en paro
soy ese terror sin forma que acecha bajo tu cama
aprendiz de quasimodo sin joroba ni campanas.
Soy el bisnieto del monstruo de frankenstein
y mi cuerpo está formado
por los trozos de otros cuerpos
que nunca han sido fueron míos.
Sólo soy
un engendro ciego en este país de tuertos
y todas mis noches son noches de caza
y todos mis días
son días de muertos.

Reseña del gran Raúl Argemí en Sigueleyendo

Carlos Salem vuelve a matar

.
Carlos Salem.
.
RAÚL ARGEMÍ
A veces pienso que Carlos Salem reventó, como una supernova, hace tiempo, y que uno lo sigue viendo por esos engaños de la persistencia de la luz. Hace tantas cosas al mismo tiempo que se puede sospechar que, en rigor, tiene varios gemelos o es un producto de las incubadoras multiplicantes de Un mundo feliz de Aldous Huxley.
Cómo sea, y porque hasta ahora la clonación no llega más allá de las ovejas, hay que admitir que tiene pilas por cuatro, y que oculta algún truco para sostener tanta actividad. El truco, estoy seguro, está en el humor.
Alguna vez dije, en un blog personal que hoy se llena del moho del abandono, que lo veía como un heredero por derecho propio de Osvaldo Soriano. Como aquel, Salem no titubea en jugar en el terreno del humor con que los argentinos —en todo menos en la literatura— soportan una vida desde siempre maniaco-depresiva.
En todas sus novelas la ironía, ese humor oscuro que llevaba a Gila a decir que los mejores chistes se te ocurren cuando te van a fusilar, talla a la hora de narrar circunstancias a veces feroces.
En su última novela, Un jamón calibre 45, la contradicción “melancólico-divertida-tanguera”, lo acerca a la mirada de otro argentino, Guillermo Orsi. Seguramente porque uno es el barrio donde nació hasta que estira la pata, su protagonista es un argentino llamado Nicolás, que mochila en ristre o a la rastra, está en Madrid huyendo de una ruptura sentimental al otro lado de la mar atlántica.
Con mucho de vagabundo filósofo, Nicolás deambula sin rumbo y acepta las llaves de un departamento que su dueña no usa porque está de viaje. Nada del otro mundo, hasta que se instala y llaman a la puerta.
El tipo es un ropero para familia numerosa, con manos como jamones, y la mala intención de una pistola calibre 45.
—¿Dónde está Noelia? —pregunta.
Nicolás quería decirle que, por casualidad sabe que la dueña del piso se llama Noelia, que él nunca la ha visto, que…
Pero el tipo tiene el libreto grabado.
-Te doy hasta el lunes para que aparezca Noelia, si no…
A partir de ese momento, el “jamón calibre 45” se convertirá en su sombra, y en la seguridad de que si no encuentra antes del plazo a la elusiva, misteriosa y/o tramposa Noelia, le convertirán la cabeza en una calabaza agujereada para el halloween.
Lidia y Nina son las dos mujeres que, sumadas a la sombra de la tercera que quedó en Argentina, acompañan, seducen y manipulan, cuando pueden, al blanco móvil Nicolás. Lidia, que oscila entre la novia platónica y la puta sin límites; y Nina, que, amiga de la buscada Noelia, gasta cama, misterios y engaños, con este argentino forzado a hacerse detective para salvar el culo.
Si cuento más, alguna de las múltiples personas que conforman ese ente llamado Carlos Salem puede matarme por la espalda.
Cerramos, entonces, diciendo que en Un jamón Calibre 45, editada por RBA, hay más sexo que en toda la producción de Osvaldo Soriano, pero la misma necesidad de narrar sin concesiones al melodrama. Carlos Salem, con su pañuelo de pirata a la cabeza y su voz aguardentosa, narra con una brillantez poco usual y, aunque los gradilocuentes no lo crean, demuestra a cada paso que el humor es cosa seria. Y bien seria.
.

UN JAMÓN CALIBRE 45
Carlos Salem
RBA


Nacido en Buenos Aires, en 1959, Carlos Salem estudió Ciencias de la Información en Córdoba, Argentina, y escribió y dirigió programas de televisión. Reside en España desde 1988 donde ha dirigido diarios como “El Faro de Ceuta” y “El Telegrama” o “El Faro de Melilla”, y colabora con distintos medios de comunicación. Ha publicado poemarios como “Te he pedido amablemente que te mueras” (1986), “Foto borrosa con mochila” (2005) y “Poemas al otro lado de la barra” (2007). En tanto que su primera novela, “Camino de ida” (Salto de Página, 2007), fue galardonada con el Memorial Silverio Cañada de la Semana Negra de Gijón a la mejor primera novela policíaca. En 2008 publicó su segunda novela, “Matar y guardar la ropa” (Salto de Página, 2008). Desde 2006 codirige el espacio literario “Bukowski club” de Madrid. Periodista, escritor y poeta, dicen de él que en sus narraciones se manifiesta con naturalidad y desenfado, ternura y sensibilidad y grandes dosis de humor. “El torturador arrepentido” (Talentura, 2011) es su primera obra teatral y ha sido representada por la Compañía Brėtema Teatro, bajo la dirección de María Suanzes.