lunes, 30 de enero de 2012

Ella es, por eso estoy

Amo ese péndulo entre la mujer huracán que escandaliza portales
y la que se sonroja si le dices que es más bonita que la noche.
Su trazado en semicírculo marca el ritmo de mis deseos como versos,
mis erecciones a deshora, y niega el breve tiempo de los mortales.

Ella no sabe que brilla más que cualquier estrella de neón o gelatina,
que sus gemidos amenazan mi timón como un orfeón de sirenas,
que por verla feliz me marcharía, y para hacerla feliz, permanezco.
Que celebro su existencia como la de la luna, cuando la luna me mira.

Guarda en su cuello el secreto de las noches que se doblan como espigas,
en los pechos, las joyas  gemelas de la corona de la más plebeya dinastía,
tiene talle de princesa, bebe como un marino ruso, y ama como la  vida.

Ella va a incendiar su mundo, sin querer, un martes a mediodía,
porque está hecha de un fuego que la asusta y la encandila.
Y yo estaré cerca, para encenderle con besos las cerillas.

A veces siento
la sucia tentación de enjaular sus maravillas.
Pero aunque pudiera ,
no lo haría:
ella es libre, feliz,
y un poco mía.

Ella sólo le tiene miedo al miedo, y hasta el miedo la amaría.

jueves, 26 de enero de 2012

el huevo izquierdo del talento: Primer Premio Internacional de Cerveza-ficción B...

el huevo izquierdo del talento: Primer Premio Internacional de Cerveza-ficción B...:  convocan el I Premio Internacional de Relatos de Cerveza-Ficción con una dotación de 2.000 euros destinado a fomentar la creación lite...

Primer Premio Internacional de Cerveza-ficción BASES



convocan el 
I Premio Internacional de Relatos de Cerveza-Ficción 
con una dotación de 2.000 euros
destinado a fomentar la creación literaria en esa modalidad narrativa.


Bases

1.- Podrán participar en el certámen autores de cualquier nacionalidad, con la condición de que sean mayores de edad en sus respectivos países y los relatos enviados estén escritos en español.

2.- La extensión de los relatos será de un mínimo de 7 páginas y un máximo de 12, mecanografiadas a doble  espacio, por una sola cara y en cuerpo 12. Cada participante podrá enviar un máximo de dos relatos.

3.- Los relatos participantes deben referirse, de un modo amplio, al concepto de Cerveza-Ficción (expresado en el documento “Principios de la Cerveza-Ficción” al que se puede acceder en www.edicionesamargord.net y, en general, estar relacionados con el ambiente nocturrno y la cerveza, explotando los aspectos literarios del tema. No se trata de centrar los relatos en el consumo excesivo de cerveza, sino en la función que cumple en cuanto elemento de relación social en el más amplio sentido. 

4.- Los relatos se enviarán por correo electrónico, escribiendo en el asunto la leyenda “I PREMIO INTERNACIONAL DE RELATOS DE CERVEZA-FICCION”. En el mensaje se adjuntarán dos archivos de Word. Uno de ellos debe contener el relato firmado con seudónimo, y el otro, bajo el título PLICA, incluirá el nombre y dos apellidos, seudónimo, dirección, teléfono y fotocopia del DNI o documento acreditativo similar.

5.- Sólo podrán intervenir obras inéditas, no premiadas y aquellas cuyos derechos, en su totalidad, obren en poder del autor. El escritor afirma que la obra es original y de su propiedad y en consecuencia se hace responsable respecto a su propiedad intelectual y patrimonial por cualquier acción por reivindicación y otra clase de reclamaciones que al respecto pudieren sobrevenir.   

6- El plazo de envío de originales comienza el 20 de enero de 2012 y finaliza el 15 de marzo de  2012. Los trabajos serán remitidos a cervezaficcion@edicionesamargord.com.
No se mantendrá correspondencia con las personas que participen. 


7.-  Los relatos enviados que se ajusten a estas bases serán publicados en la página web edicionesamargord.com, en la que los lectores podrán votar por ellos. A partir de una fórmula que tendrá en cuenta esas votaciones y el criterio de un comité desginado por la organización, se  establecerá un total de trece relatos finalistas, que formarán parte de un libro recopilatorio del certámen. La publicación por parte de la editorial del relato ganador y los relatos finalistas en este volumen no implica  privación de derechos de autor/a para su publicación posterior. La lista de los finalistas se dara a conocer en acto público que se convocará a traves de las web, el 12 de abril de 2012. 

8.- Entre esos finalistas, un Jurado formado por escritores y personalidades relacionadas al mundo editorial y presidido por Carlos Salem, designará al ganador del I Premio Internacional de Relatos de Cerveza-ficción. La decisión del Jurado será inapelable.

9.- El fallo se comunicará el 26 de abril de 2012, en acto público en presencia de los finalistas que puedan asistir, y en el acto se hará entrega al ganador el premio de 2.000 euros, sobre el que se realizará la retención de impuestos según la ley vigente.

10.-  El hecho de concurrir a este certamen implica la aceptación de las presentes bases y las decisiones del jurado, que serán inapelables. 


Madrid, enero de 2011

lunes, 23 de enero de 2012

Apuntes para una teoría de la cerveza-ficción

 Primer principio de la cerveza-ficción: no hay principios. Ni siquiera finales.

Nada que demostrar o sostener, ninguna moraleja. Y si por casualidad surge alguna, será una moraleja con fecha de caducidad, de las que pierden el gas después de unas horas y pensadas de día parecen menos convincentes. Y nada convenientes. 
La cerveza-ficción no pretende explicar o criticar a la sociedad en que se crea, aunque puede, en casos muy especiales y fundamentados, abogar por causas justas como la extensión del cierre de los bares o la rebaja del precio de las bebidas en los mismos. 
Se puede mentir, inventar y hasta deformar, porque si no dejaría de ser literatura para convertirse en autopsia de la realidad, sociología de barra, filosofía de bar, metafísica etílica y noctámbula, en  resumen: un coñazo.
Y de eso ya tenemos bastante. 

Segundo principio de la cerveza-ficción: No es necesario ingerir bebidas 
espirituosas para escribirla. Pero ayuda cantidad.

No es el efecto del alcohol el que impulsa las narraciones, aunque en muchos casos las aceita, les presta agilidad a sus ruedas pequeñas e indecisas, tipo carro de supermercado, y propicia la dualidad realidad-irrealidad que caracteriza a las narraciones de este modesto género que he dado en llamar cerveza-ficción. 
No debe confundirse el papel optativo pero recomendable del alcohol- sea o no derivado del lúpulo- con el verdadero motor de las historias; es un medio y no un fin en sí, forma parte de la tinta pero nunca es el papel del relato. Y no es una opción estética, aunque en muchos casos su presencia y consumo acabe vinculándolo a la narración como pretexto. ¿Hay mayor tranquilidad que leer una historia delirante que acabamos de escribir y saber que si es una bazofia, siempre podremos decir y decirnos aquello de “cuando lo escribí estaba como una cuba”?
Numerosos autores con y sin renombre u obra que los justifique, han usado el alcohol como una musa complaciente, como algodón para tapar los oídos a los ruidos ajenos, los de los caseros reclamando el alquiler atrasado, los de las esposas reclamando atención o dinero, los de sus jefes de tristes trabajos reclamando más aplicación, Martínez, que está usted en la luna todo el tiempo. Y aún así, el cometido de la bebida en la construcción de narraciones de cerveza- ficción no está tan claro. No olvidemos que el escritor es un ser esencialmente vanidoso y tangencialmente egoísta, por lo que difícilmente admitirá que es la bebida la que le hace escribir, ni siquiera que le sirve de ayuda, aunque sostenga este argumento cuando alguien del círculo próximo le advierta que empina demasiado el codo. 
En realidad, la importancia de la bebida en este tipo de relato reside en la localización, el escenario de acto de beber mientras ves los elementos de tu próxima historia: los bares.  Pero eso nos lleva al tercer principio de la cerveza- ficción.

Tercer principio de la cerveza-ficción: Aunque no todo acabe en un bar, debe comenzar en un bar o referirse a un bar aunque sea en el recuerdo.

 La vida, la verdadera vida mentirosa, ocurre en los bares. Aunque uno beba en ellos un refresco de naranja (Espacio disponible para publicidad). 
La gente tiene una concepción equivocada de la utilidad de un bar. Se suele creer que es un sitio para hacer relaciones laborales después del horario de trabajo, para ligar o compararse, para seguir compitiendo como si no bastaran diez horas diarias o más de torneo desigual, para ser otros sin dejar de ser los mismos, para beber, lisa y abundantemente. Y puede que un bar sirva para todo eso, pero no es su función principal.
La gente va a los bares para sacar de paseo sus historias, dejar que estiren las piernas y que en más de un caso, luzcan esas mismas piernas. No se trata sólo de observar y tomar notas, sino de vivir bebas o no licores- ese absurdo coherente de la noche, que empieza en la barra y acaba cuando sale el sol, ya sea tras las ventanas o en las entrepiernas. Y es al abrir esas ventanas o entrepiernas donde encontraremos el material para nuestras historias de cerveza-ficción. (También podemos encontrar un resfriado o una infección venérea, pero el oficio de escribir tiene sus riesgos).

Cuarto principio de la cerveza ficción: Todo está inventado, 
pero nadie ha leído todos los libros que existen.

Cualquier lector o aspirante a escritor que pretenda enrolarse en la filas de la cerveza-ficción, se encontrará de inmediato con algún espabilado que le señalará con suficiencia que el género que aquí presentamos no es para nada novedoso. A listillo en cuestión le sobrarán ejemplos, comenzando tal vez por Bukowski y Miller, saltando por Lowry o ciertos cuentos de Carver, para seguir con Chandler o Kerouac.  
Que no cunda el pánico ni se desate la violencia: el erudito tiene razón, ya que lo que esta denominación pretende no es innovar ni revolucionar las letras. Nada de eso. Se trata de ponerle un nombre a algo que ya existe, e intentar obtener  a cambio algún dinero o favores sexuales. Como la medicina alternativa, pero sin tener que engullir cuarenta y cuatro pastillas al día. 

Quinto principio de la cerveza ficción: La literatura es una exageración.

 Se intuye en el primer principio, pero exige un desarrollo. Los fanáticos de la “verosimilitud”, los que ponen pegas hasta a la ingenuidad de Caperucita Roja frente a las argucias del Lobo Feroz, rara vez se sorprenden de que el jodido lobo hable o pueda hacerse pasar por una dulce abuelita. Cualquier relato exagera el asunto a tratar, al seleccionar o enfatizar momentos y aspectos para dejar otros en segundo plano. Se pretende poner en relieve algo y para ello hay que ocultar lo demás. Sin embargo, en lo que a cerveza-ficción se refiere, es necesario que la mentira sea verdadera al menos en una mínima proporción, que lo narrado tenga un origen cierto, fruto de la experiencia o de la observación. Y como el que pasa demasiado tiempo en los bares acaba viendo doble, es indudable que la observación se vuelve más abundante, aunque un tanto borrosa. 

Sexto principio de la cerveza ficción: El género no importa

 No faltará quien “acuse” a este tipo de relatos de machistas y destinados exclusivamente al público masculino del tipo garrulo medio. Nada más equivocado. En lo que se refiere a la noche, los bares y los deseos desatados, la chicas (y apréndelo pronto si quieres tener material para tus relatos de cerveza-ficción o comerte una rosca de cuando en cuando), sólo se diferencian de los chicos porque orinan sentadas ( aunque en los bares a los que me refiero, y por motivos de higiene, practican en realidad un delicado equilibrio digno de un tratado que refute la Ley de la Gravedad).  Muchos de los relatos de este libro podrían haber sido escritos por una mujer, cambiando sólo el género del narrador y la ropa interior del mismo. 
El verdadero machismo, me temo, consiste en referirse a las mujeres como seres etéreos, carentes de pasiones instantáneas, y tratarlas luego como objetos caros o baratos.  Tomad nota, lectoras: tras esta dura apariencia se esconde un tipo sensible (A ver si cuela.)

Sexto principio de la cerveza ficción: La posteridad no existe.

 No te plantees cada relato como si el firmarlo o llegar a publicarlo pudiera acabar con tus posibilidades de recibir el Premio Nobel en el futuro lejano. No te lo darán nunca, y si lo hacen, serás tan viejo que no te darás cuenta. Conozco a docenas de excelentes escritores paralizados en la mitad de su primera novela porque aspiran a cambiar el mundo con ella. Pretenden hacer de su primera obra una obra maestra que les inmortalice. Yo suelo preguntarles qué escribirán después de esa novela perfecta, si logran acabarla. Y ellos piden otra copa y se quedan cavilando, porque no lo habían pensado.
Para escribir cerveza-ficción tienes que renunciar a esos prejuicios. Lo más probable es que este género resulte efímero y caiga pronto en el olvido.
Pero debes luchar para evitar que eso suceda.
Para que lo que ves de noche no se borre de día.
Para que los amores perdidos y los vasos derramados tengan sentido.
Y para que yo pueda vender este libro de relatos de cerveza-ficción y otro similar que estoy escribiendo.
Esta ronda la pagas tú.
La próxima, que la apunten en mi cuenta.







Carlos Salem

domingo, 22 de enero de 2012

Estaciones

(Otro viejo poema de Si dios me pide un bloody mary que vuelve y vuelve y yo lo dejo)


El sol de bote  del invierno
si transparenta las bragas de las nubes         /es una maravilla
la lluvia que bautiza a perdigones los cristales de mis gafas
/es una maravilla
la insurrección de tus pezones contra el frío
que le enseñan el braile a cualquier tela /es una maravilla.

Una flor de primavera
si es más que un manojo de lágrimas de plástico
/es una maravilla
el amor inocente de los otros   /es una maravilla
las resacas ligeras como párpados /son una maravilla

Las faldas de las muchachas en verano
con esa vocación de servilletas
o de mantel individual
que augura un buen bocado /son una maravilla
usar  las noches como días mejorados de penumbra
/es una maravilla
dormir en un portal la borrachera de algún amor casual
y despertar sin que te hayan atracado /es una maravilla.

Diagnosticar la radiografía del otoño
analizando el esqueleto de los árboles /es una maravilla
sentir nostalgia de lo que aún no has conocido
/es una maravilla
la balada para un loco de piazzolla
cantada por valeria en la recoba
a las seis de la mañana /es una maravilla.

Ahora que el invierno ha regresado
acecha como un oso entre la nieve
y  las gripes se disponen a tejer en mi piel el encaje de las fiebres
ahora que a veces creo que este invierno
puede ser mi último invierno
me encantaría cruzar el lago helado
lavándome de las premoniciones
y ser capaz de llegar
vivo
a la otra orilla
para volver a empezar a transitar mis estaciones.
Si lo consigo
                     será una maravilla.