He conocido ya contigo una infinita variedad de despedidas.
(Esta manía mía de acompañarte hasta el anden,
solo para olvides que otro extremo del trayecto
no hay nadie que te entienda y te reciba.)
Te has despedido con prisas,
con ebria euforia sin recato,
com besos para el escándalo de pasajeros que no saben que lo son,
con piquitos por si acaso,
te has despedido dejando en mi dedo medio tu sabor más profundo,
preocupada por lo que te espera en un pueblo al que no perteneces,
impaciente por llegar allí para volver a mi en un par de horas,
agobiada por problemas o secretos,
y creo recordar que una vez,
enfadada por no recuerdo bien qué exceso mío
que juré no volvería a repetirse.
Y lo que me asombra
no es la versatilidad de nuestras despedidas,
sino que cada vez te digo adiós
como si te dijera "bienvenida".
Eso me gusta, porque es otra forma de tenerte,
cuando crees que te vas
y la parte de ti que no se rinde
se queda conmigo.
Eso me gusta.
Pero por si acaso, vuelve.
jueves, 22 de diciembre de 2011
martes, 20 de diciembre de 2011
Mis con-razones
Hace ya unos años, mi amigo Escandar Algeet, uno de esos poetas necesarios que modelan sus versos con las palabras de cada día, escribió un excelente texto llamado "Co-razones". Lo abría con un verso mío, soltado al azar, y al difundirlo, mencionaba mi nombre. Toda vez que Escandar tenia la costumbre de no firmar o hacerlo con pseudónimo, y que a partir de ese poema, Patty de Frutos realizó uno de sus vídeos mágicos, Co-razones alcanzó una extraordinaria difusión por la web, y una extraordinaria confusión, ya que mucha gente cree que es mío y así lo reproduce. Lo he aclarado miles de veces, en todos los espacios posibles, pero el texto se me sigue adjudicando. Nuestro común editor y amigo, Marcus Versus, tampoco sabe ya que hacer para aclarar el asunto, mas que nada por una cuestión de justicia básica.
Así es que, como la confusión sigue,aportemos algo a ella.
Aquí va mi propio con-razones, que seguramente no será tan bueno como el de Escan, que ademas de escribirlo antes, lo hizo de maravillas.
Pero no hay musa que se iguale a mi musa.
Mis con-razones
Es que no la conocéis, aunque la veáis pasar enamorando aceras
con ese moño de fotógrafa italiana que talla cada luz en su retina
y te la devuelve mejorada.
Es que no podéis saber cuántos brindis le caben en el cuerpo
ni ella sabe cuántas lagrimas le quedan, y por eso las regala.
Os conformáis con atisbar de reojo la amenaza par de sus pezones
o medir el largo interminable de sus piernas,
cuando lo que importa son sus pasos y hacia donde la llevan.
Es que no tenéis ni puta idea del poder que se siente
cuando me abraza dormida y se sabe en casa,
de la angustia acristalada cuando se queda pero se marcha,
de la caliente felicidad con que regresa, a derretir escarchas.
Es que no la habéis visto leer el diario e indignarse,
empañar con canciones tristes sus opacos ventanales,
o usar las gafas de sol cuando anochece,
para proteger de su mirada a los mortales.
Es que en su cuello podrían tatuarse, en espiral,
los poemas que explican mi verdad,
Y en su nuca caben, en tres signos tipográficos,
todas las palabras que jamás he pronunciado.
Es que cuando la maquina del mundo se detiene
y todo me sabe a error por repetir,
ella funciona.
Cuando me caigo en la trinchera que llevo años cavando,
ella sonríe y me levanta.
Cuando teme que el futuro pueda quedarle grande,
me llama y le hacemos un corte de mangas
y un tajo que va del ayer a su cadera,
que es donde empieza y termina la mañana.
Y aunque la hayáis tenido, espléndida y desnuda,
con ese galopar de felino desbocado,
si no os cambió la vida su manera de entregarse,
es que mirabais hacia el lado equivocado.
Es no la conocéis.
Es que por suerte, no acabo de aprenderla
ni la quiero descifrar.
Es que nunca sabré con cuál de ellas me acuesto
y con cuál me levanto,
pero disfruto tanto
de esta poligamia singular.
Es que no quiere hacerle daño a nadie
aunque la simplifiquen o lastimen.
Es que parece tan frágil y está hecha de acero inolvidable.
Se cree tímida, pero no sabe ni quiere estarse quieta.
Es que teme ser libre, pero no admite ataduras.
Salvo algunas noches,
cuando su espalda vuelve a ser montura
y me ofrece el animal mas bello del planeta.
Es que no podéis saber.
Es que no tenéis ni puta idea.
.
Como decía mi amigo Escandar Algeet,
hablando de otra musa,
entiendo que perdáis el culo por su culo,
o por su manera de ser como ella es,
sin condiciones.
Entiendo que queráis quererla.
Pero yo la quiero
por muchas más razones.
Así es que, como la confusión sigue,aportemos algo a ella.
Aquí va mi propio con-razones, que seguramente no será tan bueno como el de Escan, que ademas de escribirlo antes, lo hizo de maravillas.
Pero no hay musa que se iguale a mi musa.
Mis con-razones
Es que no la conocéis, aunque la veáis pasar enamorando aceras
con ese moño de fotógrafa italiana que talla cada luz en su retina
y te la devuelve mejorada.
Es que no podéis saber cuántos brindis le caben en el cuerpo
ni ella sabe cuántas lagrimas le quedan, y por eso las regala.
Os conformáis con atisbar de reojo la amenaza par de sus pezones
o medir el largo interminable de sus piernas,
cuando lo que importa son sus pasos y hacia donde la llevan.
Es que no tenéis ni puta idea del poder que se siente
cuando me abraza dormida y se sabe en casa,
de la angustia acristalada cuando se queda pero se marcha,
de la caliente felicidad con que regresa, a derretir escarchas.
Es que no la habéis visto leer el diario e indignarse,
empañar con canciones tristes sus opacos ventanales,
o usar las gafas de sol cuando anochece,
para proteger de su mirada a los mortales.
Es que en su cuello podrían tatuarse, en espiral,
los poemas que explican mi verdad,
Y en su nuca caben, en tres signos tipográficos,
todas las palabras que jamás he pronunciado.
Es que cuando la maquina del mundo se detiene
y todo me sabe a error por repetir,
ella funciona.
Cuando me caigo en la trinchera que llevo años cavando,
ella sonríe y me levanta.
Cuando teme que el futuro pueda quedarle grande,
me llama y le hacemos un corte de mangas
y un tajo que va del ayer a su cadera,
que es donde empieza y termina la mañana.
Y aunque la hayáis tenido, espléndida y desnuda,
con ese galopar de felino desbocado,
si no os cambió la vida su manera de entregarse,
es que mirabais hacia el lado equivocado.
Es no la conocéis.
Es que por suerte, no acabo de aprenderla
ni la quiero descifrar.
Es que nunca sabré con cuál de ellas me acuesto
y con cuál me levanto,
pero disfruto tanto
de esta poligamia singular.
Es que no quiere hacerle daño a nadie
aunque la simplifiquen o lastimen.
Es que parece tan frágil y está hecha de acero inolvidable.
Se cree tímida, pero no sabe ni quiere estarse quieta.
Es que teme ser libre, pero no admite ataduras.
Salvo algunas noches,
cuando su espalda vuelve a ser montura
y me ofrece el animal mas bello del planeta.
Es que no podéis saber.
Es que no tenéis ni puta idea.
.
Como decía mi amigo Escandar Algeet,
hablando de otra musa,
entiendo que perdáis el culo por su culo,
o por su manera de ser como ella es,
sin condiciones.
Entiendo que queráis quererla.
Pero yo la quiero
por muchas más razones.
lunes, 19 de diciembre de 2011
A eso
A tierra fértil
recién besada
por la llovizna.
A planta marina
de un mar en el que
los sueños no se hunden.
A sutil especia oriental
que no esconde los sabores
y siempre los mejora.
A mineral precioso
frutal y blanda piedra
que late y se estremece.
A miel salada y dulce
el vino de un río subterráneo
que felizmente me emborracha.
A hembra que siempre será joven
mientras recuerde
que son alas sus piernas.
A ciudad que amanece inaugurada
tras cada noche que ha gozado
sin dormir.
A un cuadro de klimt
pintado por Modigliani
mientras Lautrec se tocaba.
A un poema feliz de Alfonsina
entre las olas ( si Alfonsina
hubiera sabido ser feliz).
A zumo de nube blanca
a pez de humo de hachís
a rosa de carne inmortal
a pétalo bañado de regaliz
a manantial que hierve
a perfume de la vida.
A sonrisa
que podría ser herida
pero no.
A todo eso
saben y huelen
tu coño y tu alma
y quiero seguir
devorándote
los dos.
recién besada
por la llovizna.
A planta marina
de un mar en el que
los sueños no se hunden.
A sutil especia oriental
que no esconde los sabores
y siempre los mejora.
A mineral precioso
frutal y blanda piedra
que late y se estremece.
A miel salada y dulce
el vino de un río subterráneo
que felizmente me emborracha.
A hembra que siempre será joven
mientras recuerde
que son alas sus piernas.
A ciudad que amanece inaugurada
tras cada noche que ha gozado
sin dormir.
A un cuadro de klimt
pintado por Modigliani
mientras Lautrec se tocaba.
A un poema feliz de Alfonsina
entre las olas ( si Alfonsina
hubiera sabido ser feliz).
A zumo de nube blanca
a pez de humo de hachís
a rosa de carne inmortal
a pétalo bañado de regaliz
a manantial que hierve
a perfume de la vida.
A sonrisa
que podría ser herida
pero no.
A todo eso
saben y huelen
tu coño y tu alma
y quiero seguir
devorándote
los dos.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Casi nada has cambiado
Soy el mismo Hyde & Hyde
que escribió aquel poema
cuando no te conocía
y empezaba a esperarte.
He fumado desde entonces
demasiado cigarrillos del después
en camas que comienzan
a olvidarme
y sigo sin diferenciar del todo
mi corazón de mi polla
porque ambos laten.
Nunca miro hacia atrás
para no saber lo poco
que me queda por delante.
y me gusta que me quieran
pero me cuesta horrores querer
sin la premonición de los finales.
Casi nada has cambiado
porque soy el mismo monstruo
sin coartadas mi pociones
a las que culpar de mis delitos.
un lobo viejo al que le sientan bien
las pieles de cordero
un asesino de ilusiones ajenas
un cazador cebado con el gusto
de su propia sangre.
Y sin embargo
ahora sonrío sin motivos
velo tu sueño con celo de poeta
te hago el café como si te bebiera
y asumo que me importas sin reservas.
Soy el mismo monstruo
te lo advierto
aunque quiera quedarme eternamente en tu tejado
y espantar con rugidos
las penas que te siguen
como una segunda sombra empecinada.
El mismo monstruo
pero enamorado.
Casi nada has cambiado
amor.
Solo a mí.
Y para siempre.
que escribió aquel poema
cuando no te conocía
y empezaba a esperarte.
He fumado desde entonces
demasiado cigarrillos del después
en camas que comienzan
a olvidarme
y sigo sin diferenciar del todo
mi corazón de mi polla
porque ambos laten.
Nunca miro hacia atrás
para no saber lo poco
que me queda por delante.
y me gusta que me quieran
pero me cuesta horrores querer
sin la premonición de los finales.
Casi nada has cambiado
porque soy el mismo monstruo
sin coartadas mi pociones
a las que culpar de mis delitos.
un lobo viejo al que le sientan bien
las pieles de cordero
un asesino de ilusiones ajenas
un cazador cebado con el gusto
de su propia sangre.
Y sin embargo
ahora sonrío sin motivos
velo tu sueño con celo de poeta
te hago el café como si te bebiera
y asumo que me importas sin reservas.
Soy el mismo monstruo
te lo advierto
aunque quiera quedarme eternamente en tu tejado
y espantar con rugidos
las penas que te siguen
como una segunda sombra empecinada.
El mismo monstruo
pero enamorado.
Casi nada has cambiado
amor.
Solo a mí.
Y para siempre.
Exilio temporal
Toque lo que toque
te estoy tocando
si separo las páginas de un libro
abro tus piernas
ya no puedo meter con inocencia
la llave en su ranura
y el eco de tus besos
me asalta en el primer descuido
mientras te acarcio en todas partes.
No te cuento a qué sabe mi saliva
pero mi dedo sabe
y me ofrezco voluntario
para que rayes los cristales de mis gafas
con el diamante primoridal de tus pezones.
Este exilio temporal de lo más hondo
duele más que una herida permanente
tal vez porque en lo más hondo de ti
está mi barrio y mi aeropuerto
el lugar en el que nacen mis novelas
el centro de la tierra que descubro
el secreto de todas las mareas.
Ahora que lo pienso
tengo los mismos síntomas
que cuando vivía
más tiempo dentro que fuera
acaso sigo dentro
acaso siempre me sientas dentro
y este exilio temporal tenga por fin
enseñarme que este hambre de ti
va para largo
viene de lejos
y va hacia arriba
siempre hacia arriba.
Ya
falta
un
día
menos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)