lunes, 15 de junio de 2009
viernes, 12 de junio de 2009
Arregui y el rey en el diario "Público"

El rey Juan Carlos, en una disparatada novela negra
Carlos Salem embarca al monarca y a un detective en una road movie a lo largo de España en Pero sigo siendo el rey

JESÚS ROCAMORA - MADRID - 12/06/2009 07:21
Un buen día, el rey Juan Carlos desaparece, dejando tras de sí una misteriosa nota: "Me voy a buscar el niño. Volveré cuando lo encuentre. O no. Feliz Navidad". A falta de un mes para el año nuevo, las autoridades están nerviosas. ¿Y qué pasa si no ha vuelto para grabar su tradicional mensaje? Todo apunta a que es un trabajo para José María Arregui, un ex policía metido a detective chandelriano con dos habilidades: romper narices y cambiar de disfraz, como Mortadelo. "España me necesita", piensa Arregui cuando le encargan encontrar al rey. "España va de culo", concluye.
Este es el punto de partida y los dos protagonistas principales de Pero sigo siendo el rey (Salto de Página), "una novela negra con mucho de road movie y algo de alegoría", dice su autor, el argentino Carlos Salem (Buenos Aires, 1959). Según cuenta, la idea de meter al rey como coprotagonista de su novela tiene mucho que ver con el personaje que durante todos estos años hemos ido creando alrededor del monarca: "Juanito, que es como le llama Arregui, da mucho juego".
Salem lleva veinte años en España y "es un figura que siempre está presente en las conversaciones, para los chistes, para lo serio, para las críticas. En su día investigué a los personajes de aquí y me impactó la imagen de ese niño de 10 años que, en 1948, cuando está en Estoril, su familia decide entregarlo a Franco. Es decir: con 10 años, tu familia decide tu futuro. Para siempre".
A esto se suma un conocimiento "a dos metros de distancia" de Juan Carlos que Salem tiene de sus años como periodista, en los que "me llamó la atención ese carácter de niño grande, sus detalles con los fotógrafos, con la que se escapa para hablar, contar chistes, echar unas risas. A partir de ahí, me inventé un personaje". Nada raro en quien ya metió en su primera novela, Camino de ida (2007), a Carlos Gardel, que resulta que quiere matar a Julio Iglesias "por cantar los tangos como los canta".
Aquel famoso El Jueves
A pesar de que ha jugado desde el lanzamiento del libro con las consecuencias de tocar a un intocable como el rey (ahí está el prólogo del libro, firmado en 2048, después de que el autor fuera borrado del mapa por "fuerzas oscuras"), Salem no considera que la osadía tenga mayores consecuencias, como la famosa portada de El Jueves. "Creo que no hay una toma de postura con respecto a la Casa Real seria, ni de los que están a favor ni de los que están en contra. Ya no hay ese miedo que había cuando llegué en el 88, con el golpe de Tejero reciente", afirma.
Hablando de Tejero y España, el país que pinta Salem en Pero sigo siendo el rey es, en parte, el actual, con referencias de lo más cotidianas, pero en parte también "esa España que existe a 200 metros de cualquier autovía, frenada en el tiempo, en muchos aspectos tardo-franquista".
Salem se mueve bien en todas las distancias: en esta feria del libro también está presente con un volumen de relatos, Yo también puedo escribir una jodida historia de amor (Ediciones Escalera) y otro de poesía, Si dios me pide un bloody mary (Editorial Ya lo dijo Casimiro Parker). Pero para los que han quedado prendados de la novela, avisa de que el detective Arregui volverá en el futuro, "aunque no necesariamente en compañía del rey". Vaya, con lo buena pareja que hacían.
Foto: Carlos Salem, ayer en el Retiro después de una sesión de firmas con los lectores. - GABRIEL PECOT
(Reseña en el original en:)
http://www.publico.es/culturas/231796/rey/juan/carlos/disparatada/novela/negra
lunes, 8 de junio de 2009
una vez al año, no hace daño (o sí)

VOLVEMOS A LA CARGA
(Por su contenido tóxico-sentimental, este recital sólo se realiza una vez al año. Habiendo tantos canales de televisión disponibles, los autores no se responsabilizan de los daños que pueda causar la asistencia al mismo)
Escandar Algeet/ Carlos Salem
ASOCIACION CULTURAL PIPO
Travesía de la primavera,3
METRO LAVAPIES
MIERCOLES 10 DE JUNIO
21.30 HORAS
Casimiro, Octavio, Arregui, Juan Pérez, el rey y yo, en Ginebra
(La condena del desorganizado -si no aprende a olvidar y uno no quiere), es comenzar todo por el final, por lo más reciente. En estos meses han ocurrido tantas cosa,s viajes y gentes, que no hago más que quedar mal conmigo mismo y con los demás, retrasando fotos y post en el blog para cuando pueda hacerlo bien y me temo que nunca aprenderé. Así que empiezo por lo más reciente y me prometo recuperar fotos y momentos de Gijón, Ibiza, París y tantas otras citas recientes en las que fui bien recibido y partí con ganas de volver.)
Borges en bicicleta
Dicen que aquí Borges lleva años haciéndose el muerto para pasear en bicicleta sin que nadie lo molesta. Puede ser. Tabién puede ser que un ciego pedalee sin peligro de atopello en una ciudad en la que las viejas no se asustan de mis pintas cuando me acerco en su ayuda para abrirles la puerta del hotel desde fuera, o los policías me sonríen en lugar de palparse la cartuchera con la reglamentaria.
Una ciudad en la que se habla francés pero se bebe cerveza como si estuviéramos en la parte alemana de Suiza, que también tiene una parte italiana.
Y sin saberlo, o sabiéndolo y disfrutando de ello, Ginebra tiene una parte que habla, sueña y piensa en español.
Se llama Librería Albatros y lleva casi 30 años remando en nuestro idioma, reuniendo a hispoanoamericanos y suizos que aman esta lengua, soplando cultura sin mayúsculas, acaso porque Rodrigo Díaz, que va a los pedales, sabe que las mayúsculas vienen siempre después de un punto y aparte y él apuesta por los puntos suspensivos.
Con la complicidad del Instituto Cervantes de Lyon, Rodrigo contrabandea poetas y narradores de habla hispana a Ginebra, y no mira el ránking de ventas o los premios,sino los libros. Cosa rara, dirán ustedes, en un librero. Pero por suerte quedan mcuhos que lo hacen todavía.
Allí llegamos, el sábado, Casimiro Parker, Octavio Rincón, el Número Tres,El rey la chica autora del pedo más bello del mundo y yo, (todos con un sólo billete, tiene mérito), para presentarnos en la ciudad helvética y con miedo a meter la pata. Igual lo hicimos, no lo sé. Pero en ese caso, que no se culpe a mis personajes sino a mí. En el local de Albatros, pese a la lluvia que había caído con violencia nada suiza, los asistentes tuvieron que tragarse la charla que di, inconexa, como siempre, pero sincera. Lo único que he aprendido en estos dos años de publicar libros y presentarlos, es que no me sirve ni me gusta prepararme un discurso conveniente, y que la corrección política es un tipex que siempre te acaba manchando los dedos.
Hablé de las novelas, de los cuentos y los poemas. Y también de los proyectos que vienen. Leí dos cuentos del libro y una sarta de poemas impertinentes que me siguen gustando cuando los leo ante un público nuevo.
Contesté sinceramente a las preguntas inteligentes del escritor cubano José García Simón y me llevé la sorpresa de una plaquette con mi poema "Buscadores de oro", realizada por el poeta Sergio Cáceres.Pero lo más importante: conocí a gente que vive los libros como un viaje y el español como la maleta en la que llevar esas vivencias. Cosa rara, entre personas que hablaban tres idiomas como mínimo, yo, que penas hablo español y mal, creo haberme hecho entender. Luego fue la charla, las cervezas, los proyectos de volver pronto,tal vez un taller después del verano, puede que una revista para que los 30 años de Albatros no pasen inadvertidos,y la sensación de estar en casa, ahora que otra vez no tengo casa.
Me quedarán nombres en el tintero (menuda chorrada, ya nadie usa tinteros),pero prometo recuperarlos, así como más fotos.
Entre tanto, no se me puede olvidar el entusiasmo lector y la calidez de Loretta y Gina, indispensables para que e albatros siga planeando mientras Rodrigo pedalea, la cordialidad de Martina, la vociferante euforia constructiva de Santiago, la inquietante curiosidad de Gabriela...
Me faltan nombres, digo, pero los recuperaré, porque tenía que ser en Ginebra, después de más de 20 años en europa, donde comprendiera, por fin, qué coño es ser hispanoamericano.
Y me gustó.
Fue una maratón de 24 horas en una ciudad en la que ni siquiera yo puedo ponerme nervioso. Y eso que el viaje empezó al estilo IBERIA, hubo que pagar dos veces un billete que ya estaba pagado,(de no mediar la presencia de Ada, que esta vez merecío la "H", me quedaba con cara de T4 hastaNavidad, por lo menos), sortear el laberinto infernal de la T4 (ahí te hubiera querido ver, Dante), y todo lo que implica recorrer pasillos y pasillos señalizados por mano artera, con la sensación de que nunca pillarás el jodido vuelo. Pero fue llegar a Ginebra y saber que todo iba a otro ritmo, la vida en bicicleta y hasta los punkies disculpandose si tropezaban contigo en la acera, aunque la culpa fuera tuya.
Antes de comer, Rodrigo me llevó a la visita obligada que no obligatoria: la tumba de Borges, que bien podría tener cientos de años. Una lápida de reminiscencias vikingas y un entorno sencillo, en el que el poeta escuchará, cuando se retire por las noches a descansar, el silencio que le llene de imágenes la cabeza.
De camino, nos topamos con tumbas discretas pero llamativas, como la de la foto, y Rodrigo y yo llegamos a la deducción e que ahí descansaba el abuelo de Harry Potter y ha se habría podido estirar el niño mago con un mausoleo por todo lo alto, con la pasta que ha ganado...
Y detrás de la tumba de Borges, vecina que alegrará las noches del ciego,la de Griselidis Real,"escritora, pintora y prostituta", siempre cubierta de de flores. Rodrigo me contó que cuando murió, en 2005, y decidieron enterrarla tan cerca del escritor, el núcleo bienpensante ginebrino protestó, pero no hubo caso. Seguro que Borges agradece la compañía, e incluso, algunas noches, cuando Ginebra duerme, la monta en el caño de su bicicleta y salen a recorrer los antros que no pude hallar en tan pocas horas, pero seguro que existen en la ciudad.
Irreverente que es uno, le planté encima tres de los cuatro libros de YA LO DIJO CASIMIRO PARKER (Lo siento, Oskar Aguado, no olvidé el tuyo, pero con la mudanza a la mitad tengo la vida en cajas y no pude hallar mi ejemplar a tiempo. Prometo que en el próximo viaje lo llevo),
y hasta leí tres pomemas del libro que Rodrigo grabó en vídeo por aquello de hacer el tonto y hacerlo bien. Luego fuimos en busca de un sitio donde comer, en una ciudad que en sábado por la tarde duerme una siesta plácida.
Al salir del cementerio vi una bici recostada contra árbol. Una bici sin candado y con las ruedas gastadas de rodar sin prisas.
Seguro que era la bici de Borges.
viernes, 5 de junio de 2009
"Aller Simple" (Camino de ida),entre las 10 mejores policiales del año según la revista "Lire"


(... y uno tiene la tentación de parafrasear a Obélix y decir: "están locos, estos franceses", porque el año va por la mitad todavía. Pero si te reciben tan bien, hay que ser agradecido. Cuando Camino de ida en su versión francesa comenzo a rodar, hace poco más de dos meses, estaba asustado: no es lo mismo, pensé, contarle las desventuras de un funcionariuo charnego a los lectores españoles, que hacerlo en otra lengua y más aún con lo exigente que es el mercado francés en materia de "polar", literatura negra, vamos. Pero funcionó y cómo: en un mes y dias se agotó la primera edición y medios como "Lire" o "Le novel observateur" (`por no hablar de los blogs especializados, que son minuciosos y muy duros), han dado a Octavio y compañía una calurosa bienvenida. Una buena racha la tiene cualquiera, pero por favor, que no se corte.)
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