viernes, 30 de enero de 2009

Dos tontos muy tontos, por Barcelona

Presentación del libro de poesía
"Si Dios me pide un bloody mary"
de Carlos Salem
(Ed. Ya lo dijo Casimiro Parker)

jueves
5 de febrero
Sala Cincómonos ( Consell de Cent, 283)
-Metro Universitat, Passeig de Gràcia-
18.30 horas

Nos acompañarán en el acto los poetas:

- Carlos Salem.
- José Antonio Arcediano.
- José Luis Cabezas.
- Pedro Luis Cano.

... Y al día siguiente...

Mientras el cuerpo aguante...










bolo sergio batania alfonso bárbara e isabel
miércoles, 04 de febrero de 2009
Hora: 21:00 - 23:00
asociación cultural pipo
travesía de la primavera, 1 (metro lavapiés)

jueves, 29 de enero de 2009

Infancia

Un cardúmen de homigas coloradas
devorándome el brazo.
La operación de amígdalas
y el médico sonriendo como un chef
que me mostraba una bandeja
con dos albóndigas crudas
que sacó de mi garganta.
La mañana en que mi viejo
me asesinó el triciclo
con las ruedas del camión
y se asustó tanto por mí
que me pegó dos cachetadas.
La imagen de gardel
que sonreia como el doctor
en los espejos de todos los colectivos
de buenos aires.
El nombre de perón pronunciado en voz baja
como el rezo a un dios improbable.
Las tardes en que se rompía la tele.
Mi falta de pericia para romperme un brazo
como los otros chicos del colegios.
La idea de que alguna vez
mi abuelo iba a morirse.
La maestra antisemita
que casi me arrancó una oreja
sin que pudiera decirle
por orgullo
que ni siquiera era judío de verdad.
La vez que metí la cabeza
entre la heladera y la pared
para ver que había detrás
y creí que me quedaba atrapado para siempre.
El perro que me mató un camión
igual al de mi viejo.
Las mudanzas.
La gente que me miraba desde arriba
y parecía esperar algo de mí.
La condena de la siesta.
Los mofletes como manzanas.
Mi voz de pito.
Los gritos de mi tía cuando me encontró
con mi prima
jugando al papá y a la mamá en su cama
y no saber en realidad que estaba haciendo.
La nena de las trenzas
que me dejó tocarla ahí por diez caramelos
que me mostró las bombachitas por siete caramelos
que iba a bajárselas por doce caramelos.
Y me quedé sin caramelos.

La lentitud del tiempo
y su caravanba de lombrices.

No me vengas con que la infancia
es un jardín bucólico.
Casi siempre es un campo minado.